Las locuras de mis hijos hacen
mis días, son lo mejor del mundo, hasta ahora han sido locuritas inocentes y
divertidas, esperemos que así sigan mucho tiempo jeje.
Yo no fui una niña muy inquieta,
no es algo que mis mayores recuerden de mí,
así que vivo sorprendida de las ocurrencias de mis hijos. La verdad es
que es raro que pasemos una tarde sin carcajadas ya sea provocadas por uno o
por otro, pero nunca faltan. Obvio de
vez en cuando hay “gritos y sombrerazos” pero hacemos nuestro mejor esfuerzo
para que no sea el estado predominante.
Cuando sólo era Gigi la alianza
entre ella y el papá para hacerme ‘renegar’ era lo máximo… ahora son 3 contra
mí. Pero no hay cosa que disfrute más que ver a mis hijos jugar o hacer
travesuras juntos pero más aún, cuando se hacen travesuras el uno al otro.
Yo le llamo privilegios de
hermano mayor/menor según sea el caso… y es que si no se pueden hacer travesuras
entre ellos, ¿A quién?.
Cuando Bebé estaba pequeño en su
afán por entretenerlo Gigi le puso una diadema al estilo “emperador romano” ja!
y le dijo “qué guapo te ves” y desde
entonces mi pequeño cree que las diademas se usan así, ve una y se la pone
inmediatamente y dice “Wow Guapo” puede estar toda la tarde con la diadema puesta
porque pues si su hermana le dijo que se veía guapo… eso debe ser!
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| Mi pequeño "Emperador Romano" jeje |
Pero no crean, también cobra
venganza de vez en cuando, o de vez en siempre. Su ‘maldad’ favorita para
hacerle a su hermana es sentarse encima de ella a ver televisión. Pero tan
descarado que se sienta encima de la cara de la hermana y hace como si no
supiera que está ahí, tengo muchísimas fotos así que apenas la ve recostada en
la alfombra y corre a subírsele encima, y si la hermana protesta dice “ay pobe
pobe” (pobre). ¡Cinismo total!
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| Un asiento muy cómodo |
Me encantan, amo sus locuras y me
divierto muchísimo con sus travesuras –aún-