No tengo la menor idea de lo que
serán de grandes. Con el favor de Dios serán personas de bien, exitosas en lo
que decidan hacer y ¡felices! En eso nos enfocaremos pero hasta ahora no vemos
bien definida alguna vocación en ninguno de los dos.
Gigi siempre ha estado muy inclinada a ‘las
artes’ le encanta escribir, cantar, bailar, y de un tiempo a la fecha tocar
guitarra. Lo hace bien. Tengo que reconocerlo,
así que tratamos de apoyar para que desarrolle sus aptitudes. Algo que tiene
bien claro desde pequeñita es que no será ni doctora ni enfermera, o algo
relacionado al área de la salud, pues sus abuelos lo son y ha estado ‘cerca’,
lo cual le ha permitido saber que eso no quiere! Ja ja
Tampoco nos ha dado muchas
pistas, o bueno nos ha dado varias pero confusas… por ejemplo: cuando tenía 3
años nos decía que al cumplir 4 se iba a convertir en sirena, estaba
convencidísima de eso. Cuando estudiaba ballet decía que iba a ser maestra de
ballet, y además que sería cantante y sus alumnas bailarían detrás de ella,
duró bastante tiempo con esa idea. JAJA
bueno no sé si sean pistas o solo fantasías, pero sin duda en lo que elija será
apoyada.
Creo que Romerito a su corta edad
también ha dado muestras de sus dotes artísticas, el año pasado Santa Claus le
trajo una batería y todo el año me deleitó con ‘conciertos’ a dúo con su hermana (ella a la guitarra obvio). Le
encanta ver conciertos y se ‘emboba’ con la música, desde sus primeros meses le
llamaba la atención la ópera, y la veía atentísimo, tanto que al comentárselo
por twitter a un tenor mexicano me dijo “ese bebé será tenor” (y con el vozarrón que tiene! ja ja ) pero para ser sinceros lo que más más se le da es la
actuación. ¡Oh Sí! Es sorprendente lo bien que actúa el sufrimiento o el enojo
para conseguir algo, y cuando ve que no le conviene o no lo logrará de ese
modo, cambia el ánimo en un pestañeo.
El padre a veces dice que será
político pues tiene muchas cosas parecidas al abuelo Romero q.e.p.d y él estaba muy metido en la política.
Como verán tenemos claro que NO sabemos qué serán nuestros hijos de grandes, ni pretendemos ejercer ‘presión’
por que elijan algo en particular, lo único que esperamos es poder estar ahí
para apoyarlos en lo que decidan.









